Diario del Hotelero

Noticias de la actividad hotelera

SUSCRIBASE A NUESTRO NEWSLETTER

100% gratuito

Sponsors de Diario del Hotelero

Otra historia de Juan Kaczorkiewicz

Otra historia de Juan Kaczorkiewicz

La gran Experiencia para vivir.

Parala entender la historia del hotel Savoy tenemos que situarnos en la Argentinafuerte y pujante de los primeros años del 1900. Épocas de gran progresoeconómico y social. Un país opulento, con una economía que desbordaba y oleadasde inmigrantes llegaban a ese Buenos Aires que apenas superaba el millón dehabitantes. En 1906 y se inauguraba el congreso de la nación en el lugar quehoy conocemos en la Av. Entre Ríos y Rivadavia. En 1908 abría sus puertas el Teatro Colon y el tango marcaba el compásde la música popular. 

Paraesta época, Buenos Aires recibía la visita de importantes personalidades quedemandaban hoteles lujosos ya que se le decía “la París de Sudamérica” y suapertura coincide con el centenario de la revolución de mayo de 1810. Se abrieroncinco hoteles para la ocasión: el Palace, el Plaza, el Majestic, el Paris y elSavoy.

Elproyecto fue encomendado al arquitecto Gerónimo  Agostini, de origen italiano, quien erigió unhermoso edificio de cinco pisos de estilo ecléctico predominando elneobarroco.  Como el edificio es unaesquina, ha vinculado las fachadas del aquel entonces boulevard Callao y  la calle Cangallo con una importante cúpula yen la que se encuentran cuatro asombrosas “corner suites” (La vienesa, lagobernador, la romántica y la Belle Époque).

Losfestejos del centenario de la republica duraron dos semanas y la ciudad deBuenos Aires recibió comitivas de todo el mundo y lapresencia más importante fue la de la Infanta Isabel. Las 164 habitaciones delhotel estuvieron completas. Se puede decir que hotel Savoy se abrió comopensando en un tipo de cliente vinculado a la política y por la cercanía alCongreso de la Nación, y el 14-12-1914 surge un acontecimiento político  importante ya que Lisandro De la Torre, quienfue huésped habitual y junto a diversos partidos provinciales se reunieron paraconformar el partido demócrata en el mismo hotel Savoy.

Perola ubicación privilegiada del hotel hizo que se desarrollaran todo tipo demanifestaciones relacionadas a la cultura, arte, y teatro. La cercanía a lacalle corrientes atrajo como huéspedes a artistas y músicos que actuaron en losteatros aledaños. 

En1925 el hotel Savoy vuelve a tomar notoriedad cuando Albert Einstein vistaArgentina y pasa un mes en Buenos Aires. La organización que trajo alcientífico usaba el hotel para conferencias, clases y agasajos. La despedida deEinstein se realizó en el hotel y la Av. Callao estaba colmada de gente quequería verlo y saludarlo.

Acomienzo de los años cuarenta otro huésped ilustre marcó la historia del Savoy.Eva Duarte era una joven actriz de teatro, radiofonía y cine quien hizo delhotel su residencia y se la veía leer y releer sus libretos. Quienes tuvieronel privilegio de atenderla destacaban su carisma y amabilidad. Comentan queevitaba los elevadores y tenía un rincón favorito en salón imperio. Ella ocupóla preciosa corner suite número 111 del primer piso con vista a Callao yCangallo.

Durantelos años sesenta la política se vuelve a adueñar otra vez del hotel y ArturoIllia y Carlos Perette usaban el hotel para reuniones de ministros ycolaboradores y hasta el mismo vicepresidente Perette vivió tres años en elhotel debido a su cercanía al Congreso Nacional.

Hoyla avenida Callao ha sido declarada patrimonio histórico nacional y no se pueden demoler edificios antiguos. El hotelSavoy es uno de es uno de este selecto grupo que  hoy conservan el esplendor de la Belle Époque.  Hace poco, en 2010 el hotel cambió de dueñosy ha comenzado un largo proceso de restauración millonario. Se realizó con elnegocio funcionando y cerrando piso por piso. Según Silvina Biscione,  fue un trabajo quirúrgico y artesanal en elque hasta participaron los restauradores del teatro colón. Es que el hotel esuna obra de arte y ahora se logrado equiparlo con tecnología de punta, sus 164habitaciones todas remodeladas, centro de convenciones, vip lounge, businesscenter, gimnasio, spa, salones de fiestas, bar y restaurant hacen que el hotelprovea un servicio diferencial y de lujo en el centro de la ciudad.

Luegode haber investigado sobre la historia del hotel paso por el salón imperio y mesiento en una mesa, viene un mozo de etiqueta y le pido un café. Observo, measombro y me quedo paralizado, descubro el Art Novau y empiezo a ver esa decoraciónrecargada con varios estilos. Me quedo mudo, ante las arañas que cuelgan de losaltos techos y milimétricamente le dan luz a las molduras y frescos con rostrosangelicales y las columnas de mármol que nacen desde el parquet de roble deEslavonia. Veo la barra  y hasta unbalcón original pensado para que una orquesta pueda deleitar a los clientes consu música. No me queda otra opción que imaginar a Lisandro de la Torreanhelando ser presidente de la república, o pensar  los nervios de Eva Duarte antes de la funciónreleyendo y repasando los libretos, o fantaseo que por este lugar algún día caminó  Albert Einstein y quizás, hasta habrádiscutido las leyes de la física con los científicos más importantes del país. Pagomi café y me voy, lo veo tan claro… venir al hotel Savoy es ver sus viejas paredes,restauradas  que brillan como el oro yguardan encantos artísticos, e historias y pensamientos fascinantes, me doy cuentaque no existe el olvido, que todo queda guardado en algún lado, por eso venir alhotel Savoy es tan simple como descubrir un pedazo de historia de Buenos Aires.